Punto de partida
Ventilación de la vivienda: cómo se renueva el aire de un piso
Ventilar una vivienda es sustituir el aire de dentro por aire de fuera de forma continuada y prevista, no cuando uno se acuerda. El DB-HS 3 usa un recorrido de referencia: entrada por dormitorios y salón, paso por el piso y extracción en baño y cocina. Es un mapa útil para revisar una vivienda existente, no una descripción automática de todos los pisos antiguos o reformados.
En esta página
- Aire exterior y superficies frías
- Aire interior, cálido y húmedo
Ventilar es sustituir el aire, no removerlo
Hay tres aparatos que casi todo el mundo asocia con ventilar y ninguno de los tres ventila.
Un ventilador de techo mueve el aire que ya hay en la habitación: da sensación de fresco porque evapora el sudor de la piel, pero el vapor de agua y el CO₂ siguen exactamente donde estaban. Un aire acondicionado doméstico hace lo mismo con la temperatura: la unidad interior aspira el aire de la habitación, lo enfría y lo devuelve allí; entre la unidad interior y la exterior circula refrigerante, no aire. Un deshumidificador retira vapor de agua del aire que ya tiene, sin traer nada de fuera.
Renovar significa otra cosa: que el aire que estaba dentro ahora está fuera y que lo que respiras viene del exterior. Es la idea con la que trabaja el Código Técnico de la Edificación en su Documento Básico HS 3, Calidad del aire interior, y conviene tenerla presente cada vez que alguien dice que una habitación «está ventilada».
Caudal de fondo y renovación de punta
Con esa definición en la mano, una vivienda pide dos cosas que no se resuelven con los mismos medios.
El caudal de fondo es la renovación que ocurre todo el rato, sin que nadie tenga que hacer nada: lo que impide que la humedad, los olores y el CO₂ se acumulen mientras se duerme o mientras el piso pasa cerrado un fin de semana. Cuando funciona no se nota.
La punta es la extracción intensa que hace falta durante y justo después de un episodio concreto: una ducha, un guiso, la plancha, la ropa tendida dentro. Dura poco y va pegada a una estancia.
Abrir la ventana cuando uno se acuerda cubre parte de la punta y casi nada del fondo: es un pico de renovación, no un régimen, y entre pico y pico la casa vuelve a acumular. Las recomendaciones públicas sobre cuándo y cuánto rato airear son útiles justo en ese terreno, el del hábito; ninguna rescata un fondo que no existe.
En la costa catalana el matiz pesa. El aire exterior es fresco pero a menudo húmedo en invierno, y caliente y húmedo en verano, así que los criterios pensados para climas continentales —abrir de par en par y listo— no se trasladan tal cual. Otra razón para que el fondo no dependa solo de la ventana.
El recorrido: entra por los dormitorios, sale por el baño y la cocina
El DB-HS 3 no trata la vivienda como una caja con agujeros, sino como un circuito de sentido único. Clasifica las estancias en dos grupos: las secas —dormitorios, salón, despacho—, donde se admite el aire exterior, y las húmedas —baños, aseos y cocina—, de donde se extrae. Entre unas y otras el aire tiene que poder atravesar la casa.
El orden es siempre el mismo: exterior, estancias secas, pasillo y puertas interiores, estancias húmedas, exterior otra vez.
La guía de aplicación del DB-HS 3 publicada por el colegio de arquitectos de Cataluña trata las aberturas de paso como parte de la instalación, y esa es justo la idea que se pierde en una reforma: el hueco bajo la puerta no es una tolerancia de carpintería, es una pieza del sistema.
Las tres aberturas y qué las anula
| Abertura | Dónde está | Qué la anula |
|---|---|---|
| De admisión | Dormitorios y salón: aireadores en la carpintería, rejillas de fachada, la propia ventana | Ventanas nuevas muy estancas sin aireador; rejillas selladas, pintadas o con un mueble delante |
| De paso | Entre estancias: holgura bajo la puerta, rejilla en la hoja, montante sobre el marco | Puertas ajustadas al ras, burletes, un suelo nuevo que sube la cota |
| De extracción | Baño, aseo y cocina: rejilla del conducto o extractor | Rejillas sucias o pintadas, extractores desconectados, conductos anulados en obra, shunt comunitario que ya no tira |
La cocina aparece dos veces y no conviene mezclarlo. Es una estancia húmeda, con su parte de la ventilación general de la vivienda, y además el DB-HS 3 pide en ella una extracción específica para los humos y vapores de la cocción. La campana no sustituye a la rejilla ni la rejilla a la campana.
De aquí sale un principio que explica muchos fallos posibles: una extracción solo puede sacar aire de una estancia si puede entrar por otro sitio. Una puerta de baño bien ajustada, sin holgura ni rejilla de paso, es una causa fácil de pasar por alto cuando el extractor parece no hacer nada. El ventilador gira, hace ruido y mueve muy poco, porque está intentando vaciar una caja cerrada.
En los pisos de Barcelona el recorrido se estrecha en sitios reconocibles: baños y cocinas que dan a un patio de luces, donde el aire está más quieto y más húmedo y donde descargan varias extracciones a la vez; conductos verticales compartidos —los shunts— que sirven a los baños de toda una vertical; viviendas con aberturas en una sola fachada, sin dos orientaciones que enfrentar; y pisos reformados que han quedado mucho más estancos de lo que eran. A todo ello se suma algo que no figura en ningún plano: cuánta gente vive en pocos metros.
Ese último caso se cuenta casi siempre al revés. Unas ventanas nuevas y muy estancas no generan ni un gramo de humedad. Lo que hacen es retirar una infiltración incontrolada que venía cubriendo, sin que nadie lo hubiera decidido, una parte del caudal de fondo. Al desaparecer ese aporte accidental queda a la vista el fondo realmente previsto; si era corto, ahora se nota.
Tres familias, tres maneras de garantizar el fondo
Las tres persiguen el mismo recorrido. Lo que cambia es quién se hace cargo del caudal permanente y qué le exige eso a la casa.
| Familia | Quién garantiza el fondo | Qué hay que resolver en un piso existente |
|---|---|---|
| Ventilación natural | La diferencia de temperatura y presión entre dentro y fuera, más la ventana cuando la abres | Aberturas bien situadas y libres; con una sola fachada el margen es corto |
| Simple flujo, extracción mecánica | Un ventilador extrae en continuo de las estancias húmedas y el aire entra solo por las secas | Entradas de aire en dormitorios y salón, y una salida al exterior que funcione |
| Doble flujo con recuperación | Dos ventiladores: uno impulsa aire exterior filtrado y otro extrae; el aire que sale cede gran parte de su calor al que entra sin mezclarse con él | Sitio para dos redes de conductos y un mantenimiento de filtros constante |
Dentro del simple flujo existen variantes higrorregulables, que modulan el caudal según la humedad de cada estancia: refuerzan la extracción mientras te duchas y aflojan cuando no hay nadie. Es decir, un mismo equipo cubriendo el fondo y la punta.
La tabla se lee en horizontal, no en vertical: no es un ranking. En una vivienda ya construida lo que decide casi nunca es qué sistema es superior, sino cuál cabe —por dónde pasarían los conductos, dónde acabaría la salida al exterior, qué ruido se tolera en un dormitorio y qué supone tocar fachada o cubierta en una finca con comunidad de propietarios. La Generalitat publica su propia guía sobre ventilación mecánica controlada en viviendas, donde estos términos aparecen tal como te los dirán después.
¿Está fallando el fondo o una punta?
Esta es la primera bifurcación del mapa y la que más dinero ahorra, porque los dos casos se resuelven con esfuerzos de magnitud muy distinta.
Apunta a una punta cuando el problema va pegado a una actividad y a una estancia: el espejo del baño tarda una hora en desempañarse y el resto de la casa está bien; solo se empaña la ventana de la habitación donde se seca la ropa; el olor a fritura se queda en la cocina. El sospechoso es la extracción de esa estancia y, casi siempre antes que el aparato, el aire de reposición que debería llegarle.
Apunta al fondo cuando el problema no depende de que hagas nada: se empañan todas las ventanas, incluida la del salón bien calentado; al volver a casa se nota el aire cargado aunque no haya ni una mancha; los olores de cocina llegan a los dormitorios y tardan en irse. Aquí no hay una estancia culpable, sino un recorrido que se queda corto entero.
Y hay una tercera lectura, la más útil: si todo empezó después de una reforma, lo más probable es que el fondo llevara años cubriéndose por una vía que la obra ha cerrado. No se ha estropeado nada; se ha hecho visible.
Un gesto ayuda a ordenar los dos casos. Acerca una hoja de papel a la rejilla de extracción del baño con la puerta abierta y repítelo con la puerta cerrada. Si se queda pegada con la puerta abierta y se cae al cerrarla, revisa primero la abertura de paso. La prueba no mide el caudal ni excluye un problema del extractor o del conducto.
Del síntoma al mecanismo: por dónde seguir
| Lo que ves | Lo que suele estar pasando | Por dónde continuar |
|---|---|---|
| Agua en los cristales por la mañana, manchas oscuras en esquinas frías | Se genera más humedad de la que se renueva, sobre superficies bastante frías | La condensación en las paredes |
| El baño sigue empañado mucho rato y el olor no se va | Extracción sin aire de reposición, o conducto que no tira | La ventilación del baño |
| Aire cargado y olores persistentes, sin ninguna mancha de humedad | Caudal de fondo por debajo de lo que pide la ocupación | La calidad del aire interior |
| Abriendo va bien, pero no hay manera de mantenerlo sin abrir | Recorrido natural incompleto o mal repartido | La ventilación natural |
| Quieres renovar sin abrir: ruido de calle, frío, seguridad | Hace falta un caudal permanente que no dependa de un gesto | La ventilación mecánica controlada |
Si tu caso no encaja en ninguna fila, es probable que no sea una cuestión de aire. Manchas que no se secan nunca, tampoco en verano; humedad que sube desde la parte baja de la pared; marcas que crecen solo después de episodios de lluvia o de viento de mar. La condensación no es la única causa de humedad: filtraciones, capilaridad y entradas de agua son mecanismos distintos, con remedios distintos, y no se distinguen de forma fiable sin una inspección presencial. Insistir en ventilar cuando el problema es una filtración solo alarga el daño.
Y si ya hay moho visible, conviene separar dos trabajos que la gente junta: retirar lo que hay y corregir el aire son cosas distintas, y corregir el aire no garantiza que no vuelva.
Lo que puedes comprobar tú y lo que no es tuyo
Casi todo el diagnóstico doméstico se hace sin herramientas y sin riesgo:
- Pasa la mano por debajo de cada puerta interior: si no cabe, el aire tampoco pasa.
- Repite la prueba del papel en la cocina, no solo en el baño.
- Comprueba si la campana descarga a algún sitio o si solo recircula el aire a través de un filtro de carbón.
- Anota durante dos semanas qué estancias se empañan, a qué horas y con cuánta gente dentro.
Hay una lista igual de corta de cosas que no son tuyas. Los conductos verticales compartidos sirven a varias viviendas: abrirlos, prolongarlos o conectarse a ellos afecta a los vecinos de toda la vertical, y las salidas a fachada y a cubierta son elementos comunes del edificio. La instalación eléctrica de un extractor, cualquier trabajo en fachada o en cubierta y la aplicación de productos sobre el moho tampoco son comprobaciones domésticas.
El objetivo de este recorrido no es que arregles nada por tu cuenta, sino dejar de discutir en abstracto. Un piso con las tres aberturas identificadas, dos de ellas tapadas y un patrón anotado durante dos semanas es un caso concreto. «Tengo humedad» no lo es, y en esa distancia es donde se acaban comprando aparatos que no tocan el problema.
Fuentes
Las afirmaciones técnicas y normativas de esta página se apoyan en las siguientes fuentes.
- Documento Básico HS «Salubridad», Código Técnico de la Edificación — Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana / Código Técnico de la Edificación
- Guia d’aplicació del DB HS 3 — Qualitat de l’aire interior — Col·legi d’Arquitectes de Catalunya
- Ventilació mecànica controlada en habitatges — Generalitat de Catalunya — Departament d’Habitatge
- Com ventilar bé una casa: guia bàsica de criteris i recomanacions — 3Cat (Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals)