Sistemas de ventilación
Recuperador de calor: cómo funciona y qué se nota en la vivienda
El intercambiador es la pieza que hace que el aire nuevo entre templado: cede al caudal de impulsión parte de la temperatura del aire que se está expulsando, sin que ninguno de los dos pase al otro lado. Esa es toda su función. No calienta la vivienda, no la ventila él solo, y el porcentaje de la ficha mide temperatura recuperada en unas condiciones concretas, no dinero ahorrado.
En esta página
- Aire exterior y superficies frías
- Aire interior, cálido y húmedo
Tres aparatos comparten nombre y solo uno renueva el aire
Buscar "recuperador de calor" devuelve tres cosas que no se parecen en nada, y los argumentos de venta de una no valen para las otras.
- El casete o inserto de chimenea. Recupera el calor de los humos y de la masa del hogar y lo devuelve al salón moviendo aire que ya estaba dentro de casa. No renueva nada.
- El recuperador industrial o de proceso. Aprovecha el calor de un fluido caliente dentro de una instalación. Ni siquiera es un aparato doméstico.
- El recuperador de la ventilación de una vivienda. Toma la temperatura del aire viciado que se está expulsando y se la pasa al aire exterior que entra. Este es el de esta página.
En lenguaje técnico, el tercero es el intercambiador de un sistema de doble flujo. Vive dentro de una máquina que mueve aire de forma continua por dos redes: una de impulsión hacia dormitorios y salón, otra de extracción desde baños y cocina. El intercambiador no es un producto que se instale suelto; es una pieza dentro de algo que ya está moviendo aire.
Dos corrientes que comparten calor sin llegar a tocarse
Un núcleo residencial es un bloque de canales muy finos, apilados y alternados. Por la mitad de esos canales circula el aire que sale de la vivienda, con la temperatura de la casa; por la otra mitad, el aire exterior que entra. Entre unos y otros solo hay una lámina delgada de plástico o de aluminio. El calor la atraviesa por conducción; el aire, no.
Que no se mezclen no es un detalle de folleto. El aire de extracción viene del baño y de la cocina, con vapor, olores y grasa en suspensión. Si los dos caudales se tocaran, el sistema devolvería a los dormitorios exactamente lo que acaba de sacar. La separación física es lo que permite reutilizar la temperatura de un aire que no quieres volver a respirar.
Cuánta temperatura pasa depende de la geometría del bloque. En un núcleo de contracorriente, los dos caudales circulan paralelos y en sentidos opuestos: el aire de impulsión entra por el extremo más frío y se va calentando contra un aire de extracción que se va enfriando en sentido inverso, de modo que en cada punto del recorrido todavía queda diferencia de temperatura que transferir. En un núcleo de flujo cruzado, los dos caudales se cortan en ángulo y solo comparten pared en la zona de cruce, así que la transferencia se agota antes.
De ahí salen los rendimientos altos: recorridos largos, en contracorriente, dentro de una caja que por fuerza ocupa más. Ese volumen deja de ser un dato de catálogo en cuanto la unidad tiene que caber en el falso techo de un pasillo, y es una de las restricciones que aparecen una y otra vez en los estudios de rehabilitación de vivienda existente.
Qué mide de verdad el porcentaje de la ficha
Las fichas suelen destacar un porcentaje alto, pero no existe una horquilla universal que describa a la vez todos los equipos y todas las instalaciones. Antes de comparar dos números conviene fijar de qué son porcentaje y en qué condiciones se obtuvieron.
No son porcentaje de ahorro. Son la fracción de la diferencia de temperatura entre el aire extraído y el aire exterior que el caudal de impulsión ya ha recuperado cuando entra en la estancia.
Un ejemplo aritmético, con cifras redondas y sin más pretensión que enseñar la resta. Supón 8 °C en la calle y 21 °C en el salón: hay 13 °C de diferencia. Un rendimiento del 85% quiere decir que el aire de impulsión llega a la habitación en torno a los 19 °C en lugar de a 8 °C. Eso es lo que dice el número. No dice cuánto baja la factura, no dice cuánta electricidad han gastado los ventiladores para conseguirlo y no dice absolutamente nada de lo que se pierde por paredes, ventanas y puentes térmicos.
Entre la ficha y la vivienda hay además una distancia que la cifra no recoge:
- Es un dato de ensayo. Se declara con los dos caudales equilibrados y en condiciones determinadas. Una impulsión y una extracción desiguales bajan la recuperación real.
- Se declara a un caudal concreto. El mismo equipo trabajando a otro régimen no da el mismo resultado.
- Los ventiladores consumen de forma continua, y ese consumo no aparece por ningún lado dentro del porcentaje del núcleo.
- La instalación cuenta. Conductos mal sellados, codos de más o filtros cargados alejan el resultado de lo que dice el catálogo.
Las dos fuentes de investigación citadas responden preguntas distintas. El estudio de 104 localidades españolas es un modelo energético y económico que usa eficiencias declaradas por fabricantes del 86 al 91%; no mide un único piso ocupado. El otro es un estudio de campo de una rehabilitación patrimonial en España y registra una efectividad térmica aparente media cercana al 74%, con variación según las condiciones. Ninguno convierte una cifra de catálogo en una promesa universal.
Núcleo sensible o entálpico: si el vapor viaja o se va
Un núcleo de plástico o de aluminio transfiere temperatura y nada más: es recuperación sensible. El vapor de agua del aire extraído no atraviesa la lámina y se marcha a la calle con él. Un núcleo entálpico, hecho con una membrana permeable al vapor, devuelve además una parte de esa humedad al caudal que entra.
La membrana no distingue entre humedad que sobra y humedad que falta: transfiere en el sentido en que haya diferencia. En un litoral mediterráneo eso da dos resultados opuestos según la estación.
| Estación | Qué trae el aire de fuera | Qué hace el núcleo entálpico |
|---|---|---|
| Verano caluroso y húmedo | Calor y mucho vapor | Con la vivienda refrigerada y más seca, frena parte de ese vapor: entra menos humedad |
| Invierno suave y húmedo | Poco frío y bastante vapor | Devuelve hacia dentro una parte del vapor que estabas expulsando |
En climas continentales, el argumento habitual a favor del entálpico es que evita resecar la vivienda durante el invierno. Ese argumento no se traslada tal cual a un invierno mediterráneo, que es suave y húmedo: aquí el problema doméstico de la temporada rara vez es el aire demasiado seco. Si lo que te ha llevado a plantearte ventilar tiene que ver con condensación o con humedad que no acaba de irse, pregunta explícitamente qué tipo de núcleo lleva el equipo y por qué se ha elegido ese y no el otro.
En un invierno mediterráneo lo que se nota es el confort
El clima de la costa catalana es de inviernos suaves y húmedos y veranos calurosos y húmedos. Eso erosiona el argumento energético por su propio peso: el calor recuperable depende de la diferencia entre dentro y fuera, y aquí esa diferencia es más pequeña y dura menos semanas que en un invierno continental. Un ahorro calculado sobre otras latitudes no se traslada a esta.
El argumento que sí aguanta es otro, y cambia la temperatura a la que entra el aire y, con ella, dónde cae el frío.
Sin recuperación, el aire nuevo llega a la estancia seca —el dormitorio, el salón— a la temperatura que haga en la calle, por una abertura de fachada o por una ventana abierta un rato. En una vivienda con huecos en una sola fachada, donde no existe la ventilación cruzada de manual y hay que abrir de par en par para conseguir algo, ese rato tiene un coste inmediato: frío, ruido de calle y, si el dormitorio da a un patio de luces, un aire que además está quieto y húmedo. Y lo que pasa después es previsible: se ventila menos, o la abertura acaba tapada con cinta, con un trapo o con un mueble delante, sobre todo si cae encima de una cama. Una entrada tapada no renueva nada, así que el sistema deja de trabajar en silencio hasta que una mañana aparece agua en los cristales.
Un recuperador quita el motivo. El aire llega templado y repartido por varias bocas de impulsión en lugar de concentrado en un punto, y la corriente fría desaparece como sensación. Esa no es una casilla más del catálogo: es la diferencia entre un sistema que se usa todo el invierno y uno que se acaba anulando en diciembre.
El verano tiene su propia pregunta: el bypass
En una costa de veranos calurosos y húmedos hay noches en que el aire exterior se refresca por debajo del interior. Hacerlo pasar entonces por el núcleo sería contraproducente: el aire que sale, más caliente, calentaría al que entra justo cuando quieres lo contrario. Para eso existe el bypass estival, una compuerta que aparta el núcleo del recorrido cuando conviene.
Merece dos preguntas concretas antes de decidir nada: si el equipo lo lleva y cómo se gobierna, si es manualmente, por sondas de temperatura o por horario. Y una tercera menos evidente: con el bypass abierto, un núcleo entálpico deja de transferir humedad. En una madrugada de agosto en el litoral el aire de fuera puede estar fresco y muy húmedo a la vez, de modo que la ganancia de temperatura llega acompañada de vapor. El bypass es una herramienta de temperatura, no de humedad, y conviene no pedirle las dos cosas.
Filtros, condensados y el sitio donde acaba la máquina
Un intercambiador trae dos obligaciones permanentes que un sistema de simple flujo no tiene, y una tercera que se decide el día de la obra.
Filtros. Un filtro hace su trabajo ensuciándose: según se carga ofrece más resistencia y deja pasar menos aire. Lo que importa aquí es que el filtro de impulsión y el de extracción no se ensucian al mismo ritmo, porque uno recibe aire de la calle y el otro aire de casa, y el núcleo no se entera. Un filtrado descuidado descompensa los dos caudales, y el rendimiento de la ficha, declarado precisamente con los caudales equilibrados, deja de describir lo que ocurre dentro de la caja. Primero cae la recuperación real, luego el caudal, y al final el sistema aparenta ventilar.
Condensados. Dentro del núcleo, el aire extraído se enfría por debajo de su punto de rocío y deja agua líquida. Es el efecto secundario inevitable de recuperar calor y va atado al rendimiento: cuanto más calor cede ese aire, más se enfría y más agua aparece. Esa agua necesita un desagüe con su sifón, y el desagüe tiene que seguir funcionando años después. Obstruido, o con el sifón seco, deja de hacer su trabajo sin avisar a nadie.
El sitio. Las dos tareas anteriores se hacen con las manos, así que dependen por completo de dónde quedó la unidad. En una reforma de piso la máquina puede terminar en el falso techo de un pasillo, de un baño o de un armario, y ahí se decide si cambiar un filtro son cinco minutos o desmontar algo que nadie previó como registrable. El punto de acceso y el recorrido del condensado se fijan en el proyecto, no cuando toca el primer cambio de filtros.
Un sistema así es una instalación térmica fija dentro del ámbito del RITE, que establece obligaciones de diseño, ejecución, mantenimiento e inspección. En Cataluña, las empresas que ejecutan trabajos RITE de instalación o mantenimiento deben estar inscritas en RASIC. Esa inscripción de la empresa no demuestra por sí sola qué documentación exige una instalación concreta: la eventual inscripción en RITSIC depende del tipo y de los umbrales oficiales de potencia. Para quien vive en el piso, las preguntas útiles son quién firma el diseño aplicable, qué documentación se entrega y cómo se comprobarán los caudales y el mantenimiento.
Cómo leer una ficha técnica de recuperador
Con lo anterior, una ficha se lee en unos minutos. Estas son las preguntas que cambian la respuesta:
- ¿A qué caudal está declarado el rendimiento? Un porcentaje sin un caudal al lado no compara nada. Busca la tabla o la curva, no el titular de la primera página.
- ¿Núcleo sensible o entálpico? Y si es entálpico, por qué se ha elegido para esta vivienda y para la estación que da problemas en ella.
- ¿Contracorriente o flujo cruzado? Explica buena parte de la diferencia entre dos porcentajes y casi toda la diferencia de tamaño de la caja.
- ¿Lleva bypass estival y cómo se activa? En un verano de litoral no es un accesorio.
- ¿Qué consumen los ventiladores en el punto de trabajo previsto, no en la velocidad mínima del catálogo? Es la parte del balance que el porcentaje del núcleo deja fuera.
- ¿Qué filtros usa, cada cuánto se cambian y desde dónde se llega a ellos? Un filtro difícil de alcanzar se cambia tarde, y un filtro cambiado tarde se lleva por delante el número que estabas comparando.
Y una comprobación que no está en ninguna ficha. Si en la vivienda el baño apenas extrae, las puertas interiores ajustan sin holgura por abajo o la cocina no tiene su extracción específica para los humos de la cocción, el recorrido que va de las estancias secas a las húmedas y de ahí al exterior está roto, y el intercambiador no interviene en eso: recuperaría calor de un caudal que no se está produciendo. Ese arreglo va antes, cuesta bastante menos y se nota mucho más.
Fuentes
Las afirmaciones técnicas y normativas de esta página se apoyan en las siguientes fuentes.
- Heat-recovery ventilation modelling and cost-benefit analysis across Spain — Environmental and Climate Technologies (10.2478/rtuect-2025-0071)
- MVHR retrofit field study in a heritage dwelling in Spain — Sustainability (MDPI 17/18/8493)
- Ventilació mecànica controlada en habitatges — Generalitat de Catalunya — Departament d’Habitatge
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RD 1027/2007, texto consolidado) — Boletín Oficial del Estado
- Instal·lacions tèrmiques en els edificis: tràmits i empreses habilitades — Generalitat de Catalunya — Canal Empresa
- Guía resumida del clima en España — valores climatológicos normales — Agencia Estatal de Meteorología (AEMET)