Ventilación por estancias

Ventilación por estancias: cuánta agua suelta cada una y por dónde sale

El baño suelta mucha agua en unos minutos, la cocina la manda a otra habitación antes de que se vea, y el dormitorio suelta poca durante ocho horas con la puerta cerrada. Son tres problemas distintos que se confunden a menudo porque terminan dejando la misma mancha. Estas páginas separan dónde se produce el vapor, dónde se ve y qué estancia tiene que sacarlo.

Baño interior sin ventana con la puerta entreabierta y una boca de extracción en el techo.

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Cada estancia se define por cuánta agua suelta y cuánto tiempo está cerrada

El Documento Básico HS 3 divide la vivienda en estancias secas, por donde entra el aire, y húmedas, por donde se extrae. Es un reparto de recorrido, no de esfuerzo: dice por dónde pasa el aire, no cuánto trabajo le toca en cada punto.

Ese trabajo lo fijan dos cosas más domésticas. Cuánta agua se suelta y en cuánto rato: una ducha descarga un pico enorme en unos minutos, una olla destapada mantiene el chorro mientras hierve, quien duerme aporta poco cada hora durante ocho seguidas. Y cuánto aire hay alrededor, con la puerta abierta o cerrada: un baño pequeño y cerrado no absorbe lo mismo que un salón.

El baño concentra el vapor y la cocina lo reparte

En el baño el vapor se queda donde nace: superficies frías cerca, agua líquida en la mampara y en las toallas, y una puerta cerrada. Se ve donde se produce, lo que lo hace fácil de leer y fácil de atribuir al aparato equivocado.

En la cocina ocurre lo contrario. El agua de la cocción que la campana no captura se mezcla con el aire de la vivienda y condensa lejos, en la ventana de un dormitorio o en la pared peor orientada. Además, el DB-HS 3 pide en la cocina una extracción específica para los humos de la cocción, aparte de la ventilación general de la vivienda. Son dos cosas distintas, y confundirlas explica una cocina cargada con la campana encendida.

El dormitorio no extrae nada

El dormitorio es el otro extremo del recorrido: recibe aire y no lo saca. La salida está en el baño y en la cocina, y para llegar allí el aire tiene que cruzar la puerta. Por eso ahí rinde más una entrada pequeña que aguante toda la noche que una ventana abierta antes de acostarse.

Lo que no se decide desde una estancia

Estas páginas no dimensionan caudales ni eligen sistema para toda la vivienda: eso sale del cálculo según el DB-HS 3 y pertenece a la familia de sistemas. Tampoco distinguen una condensación de una filtración o de una humedad que sube por el muro, algo que exige ver la vivienda. Y ninguna pide abrir un conducto comunitario, subir a fachada ni tocar la instalación eléctrica: eso es asunto de la comunidad y de profesionales.

Por dónde entrar según lo que ves

  • El espejo sigue empañado a mediodía. Empieza por la página general del baño; si no hay ventana, sigue por la del baño interior antes de mirar aparatos.
  • El extractor gira y la estancia no seca. La página del extractor, que ordena las decisiones al revés de lo habitual.
  • Se empañan ventanas lejos de donde cocinas. Cocina, aunque la mancha esté en otra habitación.
  • Te despiertas con el aire cargado. Dormitorio por la noche: allí el problema no es el pico, es la duración.