Sistemas de ventilación
Ventilación descentralizada: hasta dónde llega un equipo de pared
Un equipo de ventilación descentralizada atraviesa el muro de fachada y renueva el aire de una sola habitación, sin conductos ni unidad central. Es la salida cuando una red por toda la vivienda es imposible o desproporcionada, y ahí está su límite: ventila esa habitación, no el piso. Antes de mirar catálogos, dos preguntas cierran o abren el caso: si el muro admite la perforación y si la comunidad admite la boca.
En esta página
- Aire exterior y superficies frías
- Aire interior, cálido y húmedo
La decisión se toma habitación por habitación
En una vivienda ya construida, lo difícil de una instalación centralizada rara vez es el aparato: es el recorrido. Los conductos tienen que ir desde las estancias hasta una salida al exterior, y eso pide falso techo corrido, altura libre que no siempre existe y una obra que cruza media casa. Cuando el techo va justo, cuando el edificio tiene protección o cuando la salida exterior no se resuelve con la comunidad, ese recorrido sencillamente no está disponible.
La ventilación descentralizada renuncia al recorrido. Cada equipo atraviesa el muro de fachada de una habitación, coge el aire fuera y lo devuelve fuera por el mismo punto. No hay red, no hay unidad central y no hay salida a cubierta. De ahí el otro nombre con el que se buscan estos aparatos: ventilación de pared sin conductos.
Lo que cambia de verdad no es la tecnología, es la unidad de decisión. Se decide por habitación, no por vivienda. Así que la pregunta útil no es «descentralizada o centralizada» en abstracto, sino cuántas habitaciones tienen problema y qué margen deja el edificio. Con una habitación concreta, la cuenta suele salir a favor del equipo de pared. Con la vivienda entera, la comparación es otra y conviene hacerla antes.
Qué hay dentro del tubo
Todo el aparato cabe en un agujero redondo. De dentro hacia fuera:
- un embellecedor o rejilla en la cara interior de la habitación, con el mando o el sensor;
- un filtro, accesible desde dentro sin tocar nada más;
- un ventilador capaz de girar en los dos sentidos;
- en los modelos con recuperación, un núcleo acumulador, a menudo cerámico y con forma de panal, que guarda calor y lo devuelve;
- un tubo que atraviesa el muro exterior de lado a lado;
- una tapa exterior protegida de la lluvia, normalmente con malla.
No hay nada más. La única conexión que necesita es la eléctrica, y tanto ese circuito como la perforación del muro son trabajo de instalador: no se resuelven con el taladro de casa.
Por qué el ventilador gira en los dos sentidos
Un recuperador de doble flujo separa los dos caudales en el espacio: unos conductos llevan el aire de impulsión, otros el de extracción, y un intercambiador los pone en contacto sin mezclarlos. Un equipo descentralizado con núcleo acumulador hace algo equivalente, pero separándolos en el tiempo.
El ciclo es corto y automático. Durante unos minutos el aparato extrae: el aire interior, más caliente, atraviesa el núcleo y deja allí parte de su calor. Después el ventilador invierte el giro y ese mismo núcleo, ya templado, cede el calor al aire exterior que entra. Un solo canal hace las dos funciones, alternándolas.
Conviene no confundir las dos familias. Un núcleo acumulador y un intercambiador de doble flujo persiguen lo mismo por caminos distintos, y sus datos técnicos no se leen igual.
Por qué se montan a menudo en pareja
Un aparato solo deja la habitación unos minutos en depresión y otros minutos en sobrepresión. Mientras extrae, el aire de reposición tiene que entrar por algún sitio: por debajo de la puerta, por las rendijas o por la ventana. En un dormitorio con la puerta cerrada y carpintería nueva bien ajustada, ese aire puede no existir, y entonces el ventilador trabaja contra la estanqueidad de la propia habitación.
Montados en pareja y en fase contraria —mientras uno impulsa, el otro extrae— los dos puntos se dan trabajo el uno al otro. La habitación queda equilibrada y el aire recorre de verdad la estancia de un extremo al otro, en lugar de entrar y salir por el mismo palmo de pared.
También existen equipos de un solo sentido, solo de impulsión o solo de extracción. Funcionan, pero dependen de que exista un camino para el aire que falta o que sobra, y ese camino se comprueba antes de comprar, no después de instalar.
Lo que sigue exactamente igual en el resto del piso
El Código Técnico no describe la ventilación de una vivienda como una suma de habitaciones sueltas, sino como un recorrido: el aire entra por las estancias secas —dormitorios y salón—, atraviesa la zona de circulación y se extrae de las húmedas antes de salir al exterior. Un aparato que impulsa y extrae por el mismo muro de una sola habitación no dibuja ese recorrido. Cierra un circuito pequeño dentro de una habitación.
Lo que queda fuera de ese circuito no se mueve un milímetro:
- la extracción de baños y aseos, con sus propias exigencias y su propia salida;
- la extracción específica de la cocina para los humos y vapores de cocción, que el DB-HS 3 pide aparte de la ventilación general de la vivienda;
- el paso de aire entre estancias en el resto del piso, que sigue dependiendo de las rejillas, los aireadores y la holgura bajo las puertas;
- la humedad que se genera en las demás habitaciones, que seguirá circulando por ellas.
De ahí una consecuencia práctica: sumar aparatos habitación por habitación no equivale a proyectar una instalación. Cuatro equipos en cuatro estancias son cuatro circuitos independientes, cuatro bocas en fachada y cuatro filtros que cambiar, y dejan las estancias húmedas tal como estaban.
Nada de esto descalifica al aparato. Solo fija su perímetro, y es ese perímetro lo que hay que comparar con el problema que tienes.
El agujero en la fachada no depende solo de ti
El tubo atraviesa un muro exterior entero, y lo que hay dentro de ese muro no se ve desde el salón: puede ser macizo, tener cámara de aire, llevar aislamiento o formar parte de la estructura. Averiguarlo y ejecutar la perforación es trabajo de un profesional con el equipo adecuado. Y hay una línea que no se cruza por cuenta propia: abrir o modificar un conducto comunitario o un shunt vertical es otro asunto, con otras reglas, y no tiene nada que ver con esto.
Después llega la parte que decide muchos casos antes que la técnica. La fachada es elemento común de la finca, y las paredes de un patio de luces también lo son. Colocar ahí una tapa exterior nueva es intervenir en un elemento común, y cada comunidad tiene su procedimiento; preguntarlo al administrador o a la junta es el primer paso, no el último. En edificios catalogados o dentro de ámbitos con protección, además, lo que se ve desde la calle puede tener limitaciones añadidas.
Conviene resolverlo antes que nada: es la respuesta que puede cerrar el caso entero y averiguarla no cuesta dinero.
Lo que hay al otro lado del muro acaba dentro de la habitación
La boca no elige el sitio: el aire que respirarás de madrugada es exactamente el que haya a un metro de esa fachada.
| Al otro lado del muro | Lo que entra con el aire |
|---|---|
| Calle con tráfico | Humos y ruido rodado, concentrados en las horas de más paso |
| Patio de luces cerrado | Aire quieto y húmedo, a veces olores de cocina o descargas de extracción de vecinos |
| Fachada posterior o patio de manzana | Suele ser la cara tranquila, si la habitación da a ese lado |
La distancia a otras salidas de aire tampoco es un detalle estético: una toma demasiado cerca de una descarga vuelve a meter dentro el aire que se acaba de sacar. Y el filtro del equipo retiene polvo y protege el núcleo, pero no convierte una fachada con tráfico en una fachada tranquila.
Queda un límite que evita decepciones en agosto: estos equipos renuevan el aire, pero solo secan la estancia cuando el aire exterior contiene menos agua en términos absolutos que el interior. El núcleo puede templar el aire que entra; no elimina por sí mismo su vapor de agua.
El ruido no lo hace solo el ventilador
Hasta ahora ese muro era ciego. Después de la obra habrá un tubo que comunica la calle con el cabecero de la cama. Los aparatos llevan material absorbente y tapas diseñadas para atenuar, y las fichas técnicas dan datos acústicos del conjunto, pero el principio no cambia: un muro con una abertura aísla menos que un muro sin ella.
Conviene separar dos ruidos que suelen mezclarse en la misma conversación:
- el del propio aparato, que en un dormitorio a menudo solo resulta tolerable en la velocidad más baja, que es también la que menos aire mueve;
- el que llega de fuera a través de la abertura, que no depende de la velocidad ni de lo silencioso que sea el ventilador.
Si el motivo por el que no abres la ventana de noche es justamente el ruido de la calle, la pregunta no es cuántos decibelios hace el ventilador, sino qué atenuación acústica tiene el conjunto montado en un muro como el tuyo. Y hay que contar bien: una pareja de equipos son dos aberturas en la misma habitación.
El desenlace de una elección acústica mal hecha es siempre el mismo. El aparato se apaga a las once de la noche, la habitación vuelve al punto de partida y la fachada se queda con un agujero de más.
Dónde encaja de verdad
El dormitorio cerrado toda la noche
Dos personas, siete u ocho horas, puerta cerrada y persiana bajada. El CO₂ y el vapor de la respiración se acumulan porque no tienen salida, y al despertar el aire está cargado y el cristal amanece empañado. Dormir con la puerta entornada resolvería parte, pero a veces se descarta por otra razón —un pasillo ruidoso, un niño pequeño, un perro—, y abrir la ventana en invierno enfría la habitación entera. Un equipo que renueva en continuo y a velocidad baja trabaja justo durante las horas en que nadie está pendiente de nada.
El cuarto interior ocupado todo el día
Un despacho o una habitación que da a un patio de luces, con la puerta cerrada para trabajar o para hablar por teléfono. Abrir la ventana renueva poco, porque el aire del patio se mueve poco, y lo que entra a menudo es la conversación del vecino. Es una estancia pequeña con una carga constante de una persona que va subiendo a lo largo de la tarde: exactamente el tamaño de problema para el que sirve un aparato así.
La habitación que no puede abrir de noche
Plantas bajas y primeros pisos donde dejar la ventana abierta mientras se duerme no es una opción, fachadas donde la madrugada es ruidosa, ventanas a un patio por el que sube humo de tabaco o de cocina. Aquí el valor no es térmico ni de confort: es tener renovación sin depender de abrir.
Y un caso donde no encaja
Cuando la humedad o el aire cargado aparecen en varias estancias a la vez, el problema es el recorrido de aire de la vivienda. Un equipo en el dormitorio mejorará el dormitorio, y el resto seguirá igual, con la boca ya abierta y el gasto hecho.
Las preguntas que conviene hacer antes de que nadie perfore
Todas tienen respuesta en una ficha técnica o en una propuesta escrita.
- El muro. Espesor, composición y si se puede perforar en ese punto concreto. Lo dice quien lo va a ejecutar, no un folleto de producto.
- Cuántos equipos y dónde. Uno solo o una pareja, y en qué puntos de la habitación: no detrás de un armario ni justo sobre el cabecero.
- El caudal en la velocidad que vas a usar de noche, no en la que luce en el catálogo, y el ruido medido a ese caudal.
- La atenuación acústica del conjunto, si el ruido exterior formaba parte del motivo para no abrir la ventana.
- El mantenimiento. Cada cuánto se cambia el filtro, cómo se limpia el núcleo, si hace falta llegar a la tapa exterior y quién llega. Un aparato sucio mueve menos aire cada mes que pasa y no avisa.
- El encaje normativo. Las instalaciones térmicas fijas de los edificios, incluidos los sistemas de ventilación, entran en el ámbito del RITE. Los umbrales de potencia afectan a la documentación y a determinados trámites; no convierten por sí solos una ventilación fija en algo ajeno al reglamento. En Cataluña, la empresa que ejecute trabajos RITE debe estar inscrita en RASIC, y quien redacta la propuesta debe explicar por escrito qué documentación y qué trámite corresponden al sistema concreto.
Si alguna de las seis se queda sin contestar, eso no es un detalle pendiente: es la información que falta para decidir.
Fuentes
Las afirmaciones técnicas y normativas de esta página se apoyan en las siguientes fuentes.
- Ventilació mecànica controlada en habitatges — Generalitat de Catalunya — Departament d’Habitatge
- Documento Básico HS «Salubridad», Código Técnico de la Edificación — Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana / Código Técnico de la Edificación
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RD 1027/2007, texto consolidado) — Boletín Oficial del Estado
- Instal·lacions tèrmiques en els edificis: tràmits i empreses habilitades — Generalitat de Catalunya — Canal Empresa